29 octubre, 2009

LAGOS/1933.

Vista aérea de Lagos de Moreno ca. 1933.
Fototeca del Archivo Histórico Municipal de
Lagos de Moreno, fondo de donaciones,
serie Mtro. Rogelio López Espinoza.

21 marzo, 2009

Francisco Gonzalez Leon.


Nacio el 10 de Septiembre de 1862 en Lagos de Moreno, Jalisco, fue alumno del Liceo del Padre Guerra. Estudió farmacia en Guadalajara desde 1880; se graduó en 1887. Retornó a su ciudad de origen. En 1898 casó con Petra Antuñano y no tuvo descendencia

Primeros Juegos Florales de Lagos en 1903: premio para "Pleito homenaje" de Francisco González León. Desde entonces desarrolló una tenaz labor literaria. Entre 1903 y 1907 publicó numerosos poemas en El Defensor del Pueblo, El Bien Público, Estandarte, Notas y Letras, La Provincia, Páginas Literarias y Ecos Literarios.


Dos libros iniciales, ambos de 1908: Megalomanías y Maquetas. Reacción crítica adversa.


Después de dichos fracasos, sus poemas recientes en Kalendas, La Gaceta de Guadalajara, Revista de Guadalajara y Alborada.


De 1911 a 1917, una etapa de reflexión y alejamiento de toda revista. Una excepción: el poema enviado para corresponder una dedicatoria del joven Ramón López Velarde; tal, "Imposible", es marca de iniciación de la nueva manera en el poeta de Lagos. Claro anuncio de la última época poética en piezas anteriores: "Rusticando" (Notas y Letras, octubre de 1906), "La campana" (fechado en 1906, pero que no encontré hasta en Labor, agosto de 1946, como póstumo), "Reza que reza" (Maquetas, 1908) y "Nublos" (Maquetas, 1908).



En 1917, primeros poemas para El Universal Ilustrado, el 24 de mayo.


Allen W. Phillips atribuía a Rafael López o a uno de los Núñez y Domínguez una reseña anónima (Revista Moderna, julio de 1908), "que no puede ser más acerba y cruel". Rafael López publica crónicas en El Universal Ilustrado desde el 28 de septiembre de 1917 y colabora en la redacción. Curiosamente, los siguientes poemas del laguense en esta publicación parecen escogidos para una antología que aún fuera válida en el presente; los del 14 de diciembre de 1917: "Inicial" e "Íntegro".


La revista Pegaso, dirigida conjuntamente por Enrique González Martínez, Efrén Rebolledo y Ramón López Velarde, realiza un lanzamiento de cuatro piezas del poeta laguense ("Lloviznando", "Música vaga", "Solariega" y "Suicidio") el 24 de mayo de 1917, y dos más ("Avatar" y "Este eterno suspirar") en el siguiente 6 de julio.


Otras revistas se interesan por el laguense: El hogar, México Moderno y Castillo y Leones.


López Velarde dio a Pegaso (31 de mayo de 1917) una crónica sobre Megalomanías y Maquetas. En ese mismo año escribió un ensayo sobre Campanas de la tarde, que póstumamente le serviría de prólogo, cinco años después. No sé si originalmente López Velarde lo habrá escrito para tal fin.


Tan entusiasta como López Velarde por la obra reciente de Francisco González León, Rafael López incluyó otro magnífico recuento del laguense, haciéndose notar una vez más el esmero en la selección destinada a El Universal Ilustrado (7 de marzo de 1919): van entonces "Agua dormida", "Canción", "Procesional", "Siestas dogmáticas", "Silencios de péndulo"... Rafael López los antecede con su ensayo "Un exquisito poeta provinciano".


En 1922, Campanas de la tarde proyecta al de Lagos en un amplio panorama.
Nuevos poemas en El Presente, La Falange, Antena, Revista de Revistas, Arte, Cúspide y Fábula. Sin embargo, en "Viejos temas" (Cúspide, abril de 1934) parece sentirse olvidado:




Canción mía...


Ya nadie se detiene para oírte;


nada más yo te escucho: estamos solos.


Esta urgencia de ser escuchado nuevamente anticipa en tres años el cuarto libro: De mi libro de horas (1937), dedicado a Salvador Azuela, en Ediciones de la Universidad Nacional Autónoma de México, con delicadas notas de Alfredo Maillefert. 1920, inclusión en Antología de poetas modernos de México. 1939, en Poesía mexicana contemporánea (de El Nacional). 1940, en la Antología de la poesía mexicana moderna, de Manuel Maples Arce. 1943, en la Antología de poetas laguenses, de José de Jesús Torres.


Francisco González León murió el 9 de marzo de 1945 en Lagos.


Poemas póstumos y algunos rescates en Jueves de Excélsior, Labor, Papel de Poesía, Ecos de Provincia, Ecos de Lagos, Bohemia, Nosotros, Estilo, Tribuna, Xallixtlico, El Nacional, Cóatl, Universidad, Varia, Caronte... Algunos de sus mejores textos pertenecen a lo publicado desde 1945.


Recuentos poéticos realizados por investigadores: Agenda (1946), Las 4 rosas (1963), Voces de Órgano (1966) y Horas fugitivas (1979). Ajenos al autor, carecen de una planeación estricta, pero son de gran importancia: arrojan luz en la producción desconocida. Entre quienes colaboraron en estos libros estuvieron Andrés Henestrosa, Alí Chumacero y Alfonso de Alba. A este último, colector fiel de poesía laguense, debemos numerosas piezas inéditas o no coleccionadas del autor laguense.


Alguna vez Octavio Paz escribió, en la revista Vuelta, sobre una antología de poetas mexicanos traducidos por Samuel Beckett: entre ellos aparecía el autor de Campanas de la tarde.


Fuente: La Jornada Semanal, domingo 8 de septiembre del 2002 núm. 392